Lo más raro que tengo en mi escritorio de trabajo es una botella gigante de Windex. Lo uso para limpiar la tinta seca de las plumas de caligrafía.
Creo que la siguiente imagen iba a ser un pequeño comic, o al menos sé que lo hice con un chiste en mente… creo que iba más o menos así.
Mi abuelo tenía buenas intenciones, pero nunca supe qué pensar del consejo que me daba todos los días: “Nunca tengas hijos. No valen la pena”
–Pedro Arizpe
